Publicado
en: Hispanidad.com el 27/09/2004 y en Forum Libertas.com
Carta abierta a la ministra de Sanidad sobre el consumo de drogas entre los jóvenes
En su comparecencia
ante el Congreso nos ha informado usted de que el consumo de drogas aumenta
en España a un ritmo superior al de la mayoría de los países
europeos, reconociendo que la situación es “preocupante”.
“Los últimos datos conocidos del borrador de informe 2004 del OEDT
señalan a España como el Estado con mayor proporción de
consumidores de cocaína de la Unión Europea, con tasas por población”
-dijo- “parecidas a las de Estados Unidos”, "potencia"
mundial en este tipo de adicción... Se consolida, además, la pujanza
del "cannabis sativa". Sus derivados, marihuana y hachís, son
la droga ilegal más consumida por los españoles, que despuntan,
junto a daneses y británicos, como los más afectos al "canuto"
de todos los ciudadanos comunitarios.”
A la pregunta de los parlamentarios sobre el por qué de este incremento,
su respuesta fue que “eso es lo que vamos a tener que analizar, recabar
más datos y ver cuáles son las razones”. Desde www.nomassilencio.com
queremos ayudarle a encontrar esas razones para explicar por qué, por
ejemplo, se ha duplicado el consumo de cannabis entre los estudiantes de 14
a 18 años, del 18,2% en 1994 al 36,1% en 2004.
Veamos ahora algunos datos que pueden aportar claves para resolver este problema:
El American Journal of Drug and Alcohol Abuse del mes de junio publica un estudio
sobre la posible relación causal entre el aborto y el abuso de alcohol
y drogas. Tras 21 estudios similares, de nuevo aparece una tasa superior de
consumo de drogas hasta cuatro años después de un aborto, en comparación
con embarazos no-deseados llevados a término. Anteriormente, en marzo
del 2000, esta misma revista (American Journal of Drug and Alcohol Abuse) revelaba
que las mujeres que se someten a un aborto tienen cinco veces más probabilidad
de sufrir alcoholismo o adicción a las drogas que las mujeres que dan
a luz.
Otro estudio publicado en 2001 en el American Journal of Obstetrics and Gynecology
muestra que las mujeres que han abortado tienen el doble de probabilidad de
abusar del alcohol, cinco veces más probabilidad de tomar drogas ilegales
y diez veces más probabilidad de fumar marihuana durante su primer embarazo
a término que las mujeres que dan a luz en su primer embarazo. La metodología
avala la fiabilidad del estudio: la muestra, de 2.613 mujeres que habían
dado a luz recientemente, era representativa a nivel nacional y la encuesta
fue patrocinada por el Departamento de Salud y Servicios Humanos del gobierno
federal estadounidense (U.S. Department of Health and Human Services of the
National Institutes of Health) y la División de Epidemiología
e Investigación Preventiva del Instituto Nacional de Abuso de Drogas
(Division of Epidemiological and Prevention Research at the National Institute
on Drug Abuse). Los investigadores (Reardon y Ney) señalaron que esta
alta tasa podía deberse a los niveles más altos de ansiedad, depresión
y duelo no resuelto que han sido medidos en otros estudios con mujeres que habían
abortad “Muchas mujeres usan las drogas y el alcohol para ahogar el dolor,
la pena y la culpa del aborto, que puede intensificarse en los embarazos deseados
posteriores”, afirman.
Señora ministra, abra los ojos y vea lo que le está ocurriendo
a una población de 50.000 chicas jóvenes menores de 30 años
y 10.659 menores de 19 sólo en el año 2002. Vaya sumando cantidades
similares para los años anteriores y multiplíquela por los chicos
que sufren también la ansiedad y la culpa asociadas al síndrome
post-aborto, y verá qué pronto encuentra la variable oculta que
está buscando. Cuando la salud de nuestros jóvenes y de toda la
sociedad está en juego, no ha lugar para prejuicios.
Pilar Gutiérrez
Directora de No más Silencio